Quiero
hacerte llorar y poder llorar contigo.
Llorarlo
todo, meses enteros llorando,
inundando
esta habitación,
empapando
de lágrimas las espaldas
hasta
que ya no quede nada
y
puedas salir nadando de ese vacío,
mientras
te miro con un silencio impaciente,
para
llevarte en mi barca.
Quién
sabe si más tarde nacerán nuevos mares
con
mi olor y mis preocupaciones,
quién
sabe el rumbo y a quién de los dos le importa eso,
ahora,
déjame
que te lleve en mi barca,
déjame
ser tu viaje que estoy cansado de ser capitán sin tripulación...
quién
sabe más tarde si nos saludaremos, como dos corrientes,
con
otras velas...
Ahora,
déjame
llevarte con este viento que ha nacido en ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario